El tetra de la Azzurra y el día que Zidane perdió la cabeza

Ícono de la conquista francesa en 1998, Zinedine Zidane también marcó el Mundial de 2006, disputado en Alemania. Pero esta vez, la imagen que el francés pasó al mundo fue negativa. El crack consiguió llevar a Francia a otra final de Mundial. Pero en vez de consagrarse definitivamente, Zidane terminó perdiendo la cabeza: cayó en la provocación del italiano Marco Materazzi, lo agredió y terminó expulsado en su último partido en Mundiales. Al final,  Italia venció en los penales y conmemoró el tetracampeonato. 

La conquista fue una consagración del sistema defensivo de los italianos. La Azzurra terminó el Mundial con solo dos goles en contra, la mejor marca de la historia de los Mundiales. No en vano,  el defensor y capitán Fabio Cannavaro fue elegido por la FIFA como el mejor jugador del mundo en 2006.  Pero tuvo la ayuda de nombres como el arquero Gianluigi Buffon, los atacantes Andrea Pirlo y Gennaro Gattuso, y los laterales Gianluca Zambrotta y Fabio Grosso, además del controvertido  Materazzi.

Bajo el comando del técnico Marcello Lippi,  Italia probó una vez más que nunca puede ser menospreciada. Exactamente como en 1982, cuando fue tricampeona, la Azzurra llegó a Alemania recuperándose además de un escándalo de manipulación de resultados en la lotería deportiva del país. En vez de minar las energías del grupo, sin embargo, los problemas unieron todavía más a los jugadores, y al final, cuando Cannavaro levantó la copa, la fuerza del conjunto parecia estampada en su sonrisa. 

En la primera fase, los italianos no tuvieron muchas dificultades. Fueron dos victorias, sobre Ghana y República Checa, y un empate frente a Estados Unidos. En los octavos de final, un juego duro contra  Australia, pero el mediocampista Francesco Totti salvó a la patria al marcar de penal, ya en el tiempo suplementario del partido. Frente de Ucrania, en los cuartos de final, los italianos hicieron 3 a 0 sin grandes problemas y eliminaron a la última selección que podría rendir un resultado inusitado en el torneo.

En el medio del camino a Italia se le apareción una topadora en la semifinal. El adversario era  Alemania, dueña de casa, entrenada por Jürgen Klinsmann y que conquistó a la hinchada jugando un fútbol envolvente. El juego fue duro y el 0 a 0 perduró en el tiempo reglamentario. Pero, en la prórroga, le tocó a Fabio Grosso abrir el placar. Y Del Piero marcó el segundo de los italianos, acabando con el sueño alemán. 

Alemania aun llegaría al tercer lugar venciendo a Portugal y terminaría el Mundial con el mejor ataque de la competición, con 14 goles. Miroslav Klose se convirtió en el goleador al marcar cinco vezes. Los números del Mundial también demostraron que los alemanes cumplieron muy bien el desafío de organizar el Mundial por segunda vez. En total, 3.359.439 simpatizantes comparecieron a los 12 estadios. La audiencia acumulada en el mundo entero se estimó en más de 30.000 millones de espectadores.

Entre las 32 selecciones, Togo, Angola y Trinidad y Tobago consiguieron atraer la simpatia de mucha gente. Pero fueron los resultados inusitados fueron pocos. Los debutantes Costa de Marfil y Ghana, sin embargo, demostraron un óptimo fútbol. No fue suficiente para llevar a los marfilenses para la segunda fase pero la selección de Gana consiguió clasificarse para enfrentar a Brasil en los octavos de final, donde perdió por 3 a 0.

Otro equipo destacado fue la selección portuguesa de Cristiano Ronaldo. Entrenado por el técnico brasilero Luiz Felipe Scolari, Portugal conseguió igualar la mejor marca de su historia al quedar en cuarto lugar, la misma posición del Mundial de 1966 cuando los lusitanos tenían a Eusébio.

Después de una primera fase irregular con dos empates y una victoria, Francia engranó a partir de los octavos de final cuando consiguió una hermosa victoria por 3 a 1 sobre España. En los cuartos de final el adversario fue Brasil. Mejor para Zidane y Thierry Henry.

 La semifinal contra Portugal también terminó en final feliz para los franceses, con un gol de penal de Zidane. Pero en la final, el francés de la camiseta 10 no aguantó la provocación de Materazzi y respondió con una cabeceada en el pecho del italiano. Zidane fue expulsado y la imagen de su descontrol recorrió el mundo.

Mejor para los italianos, que además de terminar con el trauma de perder un Mundial en los penales, también se consagraron tetracampeones mundiales, atrás solamente de Brasil. La conquista vino justamente en la ejecución de penales, después que el 1 a 1 perduró hasta el final de la prórroga. Los italianos no perdieron ninguna ejecución, mientras los franceses, ya sin Zidane, vieron a Trezeguet pegar el balón en el travesaño.

Cuadrado Mágico

La Selección Brasilera llegó a la Alemania más favorita que nunca. A fin de cuentas, el equipo entrenado por Carlos Alberto Parreira contaba con el llamado “Cuadrado Mágico”: Kaká, Ronaldinho Gaúcho, Ronaldo Fenómeno y Adriano. En la Copa de las Confederaciones de 2005,  Brasil hizo un show en la final contra Argentina. Con Robinho al lado de Adriano, el equipo auriverde bailó sobre los hermanos. El resultado fue un 4 a 1 para entusiasmar hasta los más escépticos. 

Con Ronaldo Fenómeno integrado al grupo,  Brasil llegó a Weggis, una pequeña ciudad de  Suiza, para realizar la preparación final antes del Mundial. El clima excesivamente festivo, sin embargo, cobraría su precio después. Adriano y Ronaldo estaban nitidamente fuera de forma. El esquema táctico muy ofensivo también no inspiraba confianza. En la primera fase, la Selección Brasilera venció tres veces y avanzó sin sobresaltos. En los octavos de final, un 3 a 0 tranquilo sobre Ghana.

El sueño del hexacampeonato, sin embargo, acabaría en los cuartos de final. Parreira definió un equipo más cauteloso, optando por Juninho Pernambucano en el medio y solo Ronaldo como atacante de oficio. Pero ni siquiera eso fue capaz de parar a Zidane y sus compañeros. El francés de la camiseta 10 hizo uno de sus mejores partidos en el Mundial y ejecutó una falta para Henry completar y definir el marcador. Una vez más, Zidane aparecía como el verdugo de Brasil.

Fuente de datos: Fifa.com