Francia en la cima, bajo la batuta de Zidane

El Mundial de 1998, en Francia, abrió más oportunidades para el sueño de varias naciones de disputar un Mundial. En vez de 24 participantes, el torneo fue organizado con 32 equipos. Por eso, África del Sur, Japón y Jamaica consiguieron clasificarse por primera vez en la historia. El reglamento dividió a los participantes en ocho grupos, con cuatro equipos en cada uno. Los dos mejores de cada serie pasarían para los octavos de final. 

El torneo también tuvo un momento histórico. Irán y Estados Unidos, que desde 1979 eran acérrimos enemigos políticos, cayeron en el mismo grupo. Ninguna de las selecciones consiguió clasificarse para la segunda fase del torneo, pero los iraníes conmemoraron mucho la victoria sobre los Estados Unidos. Americanos e iraníes dieron ejemplo de espíritu deportivo: posaron para fotos abrazados e intercambiaron amabilidades. Al final, el marcador señaló 2 a 1 para Irán.

Aun con los cambios, los resultados inusitados continuaron apareciendo. España, por ejemplo, se despidió de forma precoz después de perder con Nigeria y empatar con Paraguay. Pero fue la Croacia de Davor Suker que se volvió la mayor sorpresa del Mundial. Separados de Yugoslavia, por primera vez los croatas jugaban como nación independiente. Y la selección comandada por el técnico Miroslav Blažević mostró mucha fuerza.

En la primera fase las victorias sobre Jamaica y Japón les garantizaron el segundo lugar del grupo, atrás solamente de la Argentina. En los octavos de final, los croatas despacharon a Rumania, con una victoria por 1 a 0, gol de Suker. Pero fue en los cuartos de final que Croacia consiguió el resultado más impresionante. Frente a la tricampeona Alemania, los croatas no se intimidaron y vencieron por incontestables 3 a 0.

En la semifinal, sin embargo, los croatas tuvieron que enfrentar a la anfitriona Francia. Suker también consiguió abrir el marcador, anotando su sexto gol en la competición y garantizando la goleada, pero el francés Lilian Thuram eligió justamente aquel partido para desilusionar. Nunca había marcado con la camiseta de la selección francesa. Y, enseguida en la semifinal, hizo dos de una vez, para decretar la victoria de los franceses.   

Después de ver la generación de Michel Platini ser eliminada dos veces en las semifinales, los franceses veían a la propia selección con alguna desconfianza. Zinedine Zidane, que antes del Mundial llegó a decir “yo voy a ganar esa Copa”, tuvo actuaciones apagadas hasta la final y llegó a poner en riesgo la clasificación en la primera fase al pisar a un adversario, ser expulsado y recibir dos partidos de suspensión. Aun así, los franceses vencieron los tres primeros partidos y avanzaron al primer lugar del grupo.

En los octavos de final, sin embargo, el sofoco fue grande.  Sin Zidane, Francia tuvo que sudar mucho para superar el cerrojo de Paraguay, que contaba con el polémico arquero José Chilavert y el excepcional defensor Carlos Gamarra. El gol de la victoria sólo vino en la prórroga, gracias al defensor Laurent Blanc.

Zidane volvió en los cuartos de final, frente a Italia, y ayudó a Francia a vencer en los penales. La semifinal, contra Croacia, también fue emocionante: Thuram precisó marcar sus dos primeros goles con la camiseta de la selección francesa para que el equipo venciera y avanzara a la final.

Contra Brasil, campeón en 1994, Zidane finalmente mostró su fútbol exuberante. Ya en el primer tiempo, el de la camiseta 10 marcó dos goles y abrió 2 a 0 en el placar. Perdidos en campo, los brasileros no tuvieron fuerzas para reaccionar y le tocó a Emmanuel Petit la tarea de cerrar el marcador, antes que sonara el silbato del árbitro marroquí Said Belqola, el primer africano en comandar una final de Campeonato del Mundo de la FIFA.  Francia era campeón por primera vez en la historia y la fiesta se apoderó de todo el país, destacándose cerca de un millón de simpatizantes que colmaron la avenida Champs Élysées.

¿Dónde está Ronaldo?

Como campeón del Mundial 1994,  Brasil ni precisó disputar las eliminatorias para el Mundial de Francia. La preparación tuvo que hacerse por medio de amistosos. Asimismo, la confianza era alta, ya que la Selección contaba con Ronaldo, elegido por la FIFA en los dos años anteriores, el mejor jugador de fútbol del mundo.

Los problemas, sin embargo, comenzaron antes del Mundial. Romário, ídolo en la campaña del tetra, fue suprimido por una contusión por el técnico Zagallo un poco antes del Mundial. En la época, el “Bajito” juró que la lesión no era grave, pero la comisión técnica se mostró irreductible. El atacante nunca se conformó.

Sin Romario,  Brasil contaba con Ronaldo, Bebeto y Rivaldo. Pero, en la primera fase, el mejor jugador del apático equipo fue el atacante César Sampaio. En los dos primeros partidos, victorias sobre Marruecos y Escocia. La derrota con Noruega, sin embargo, expuso los problemas del equipo, aunque no haya comprometido la vacante en la segunda fase.

Una goleada fácil sobre Chile en los octavos de final volvió a animar a la hinchada. En los cuartos de final, Rivaldo brilló y marcó dos goles en la victoria por 3 a 2 sobre Dinamarca. En la semifinal, frente a Holanda, le tocó la gloria al arquero Taffarel. El juego terminó empatado y la decisión fue por penales. El de la camiseta 1, entonces, se consagró al defender dos ejecuciones y colocar a Brasil en una final más.

La final, sin embargo, fue un verdadero balde de agua fría para los simpatizantes brasileros, que vieron un equipo apático ser totalmente dominado por Francia y perder por 3 a 0. 

Un episodio ocurrido antes del partido y hasta hoy no esclarecido totalmente, entraría definitivamente para las leyendas de los Mundiales. El atacante Ronaldo sufrió una convulsión horas antes del partido decisivo. La entrada de Edmundo en el equipo titular llegó a ser anunciada poco antes del juego. Después de ser evaluado por médicos, Ronaldo fue liberado para jugar y entró en campo. Los compañeros del atacante, preocupados con la salud del crack, habrían jugado fuera de foco. Y el propio Ronaldo se mostró irreconocible en campo.

Fuente de datos: Fifa.com