La caída del fútbol arte

Para los brasileros, el Mundial de 1982, en España, es sólo un poco menos traumático que el de 1950. El Mundial disputado en Brasil legó para la historia del fútbol la expresión Maracanazo, que se refiere a la derrota por 2 a 1 del equipo auriverde contra Uruguay, en un Maracaná más que lleno. Y el Mundial en España, 32 años después, quedó marcado por la Tragedia de Sarriá.

El día 5 de julio de 1982, más de 40 mil personas asistieron en el Estadio Sarriá, en Barcelona, la victoria por 3 a 2 de Italia sobre el Brasil de Zico, Falcão, Sócrates, Júnior, Cerezo, Éder y tantos otros. A esa altura, la selección brasilera comandada por Telé Santana era la sensación del torneo, habiendo vencido a la Unión Soviética, a Escocia, a Nueva Zelandia y a la Argentina de Maradona, siempre dando un show de fútbol técnico y ofensivo.

Contra los italianos, bastaba un empate para garantizar a los brasileros en la semifinal del Mundial. Pero nadie contaba con la redención de Paolo Rossi. En 1980, el atacante fue condenado por la Justicia deportiva italiana por haberse  involucrado en el escándalo de Totonero, como quedó conocido el esquema de manipulaciones de resultados realizado por un grupo de apostadores de la lotería deportiva italiana. La pena de tres años fue reducida para dos, y así Rossi quedó en libertad para jugar cuando faltaba un mes para el Mundial.

En la primera fase del Mundial de España,  Italia no consiguió encontrar el camino: fueron tres empates, frente a Polonia, Perú y Camerún. La clasificación para la próxima fase sólo vino porque la Azurra consiguió marcar un gol más que Camerún. Fuera de ritmo de juego, Paolo Rossi no hizo ningún gol en los tres primeros partidos. La arrancada rumbo al título, sin embargo, estaba llegando.

La 12ª edición de un Mundial de la FIFA tuvo varias novedades. La principal fue que, en vez de 16 selecciones, el torneo pasó a contar con 24 participantes. Los equipos fueron divididos en seis grupos de cuatro, en que todos jugaban contra todos. Los dos primeros avanzaban. En la segunda fase, los doce equipos eran divididos en cuatro grupos de tres. Solamente el mejor pasaba para las semifinales.

Además, seis selecciones debutaron en el Mundial: Argelia, Camerún, El Salvador, Honduras, Kuwait y Nueva Zelanda.  Argelia sorprendió al derrotar en su debut a Alemania Occidental, poseedora del título europeo, por 2 a 1. Los argelinos también derrotaron a Chile, pero acabaron eliminados en el saldo de goles al ver al día siguiente a Alemania Occidental hacerle 1 a 0 a Austria, en un partido bastante polémico, ya que el resultado clasificó a los dos países vecinos. El partido generó tanta controversia que, en los torneos siguientes, los partidos del mismo grupo en la última rueda de la primera fase pasaron a realizarse siempre en el mismo horario.

Para la selección de Camerún, faltó suerte. Aun invictos, los africanos fueron eliminados en la primera fase, por causa del saldo de goles. Otro resultado inusitado fue Honduras, que consiguió empatar con la decepcionante anfitriona España. Ya El Salvador se convirtió en el primer país en recibir diez goles en un partido del Mundial de la FIFA al perder por 10 a 1 con Hungría.

El tricampeonato italiano

Desacreditada,  Italia comenzó la arrancada para la copa frente a Argentina, entonces campeón mundial y que ya contaba con Diego Maradona. La victoria por 2 a 1 tuvo goles de Marco Tardelli y Antonio Cabrini. Daniel Passarella descontó para los argentinos. La Azurra mostraba fuerza, pero todavía faltaba un aspecto crucial: Paolo Rossi, el atacante, precisaba despertarse. 

Ni siquiera los más optimistas italianos, sin embargo, podrían imaginar lo que estaba por venir. Delante de un favoritísimo Brasil, Rossi marcó nada menos que tres goles y garantizó a Italia en la semifinal. Sócrates y Falcão balancearon las redes y bien que intentaron endurecer el partido, pero era la hora de Paolo Rossi brillar.  Brasil dio su adiós más temprano e Italia se clasificó para enfrentar a Polonia en la semifinal. Con Rossi volviendo a su mejor forma, los poloneses no fueron rival para los italianos: 2 a 0, dos de Paolo.

En la otra semifinal, una verdadera batalla entre Francia y Alemania. Los franceses llegaron a abrir 3 a 1 en la prórroga, pero los alemanes, mostrando una vez más su increíble capacidad de recuperación, empataron, en aquel que fue el primer encuentro de la historia del Mundial de la FIFA a ser decidido por penales.

Después de cinco ejecuciones por equipo, el arquero Harald Schumacher, que durante el juego quedó amonestado por una agresión que dejó al francés Patrick Battiston inconsciente, se transformó en héroe al defender la primera ejecución alternada, realizada por Maxime Bossis. Horst Hrubesch convirtió para despachar a la Francia de Michel Platini, Jean Tigana y Alain Giresse.

Agotados después del encuentro frente a los franceses, los alemanes no consiguieron contener a Italia en la decisión. Paolo Rossi marcó su sexto gol en el Mundial y se convirtió en el goleador del torneo, sellando la arrancada rumbo a la gloria iniciada en el partido frente a Brasil. Marco Tardelli y Alessandro Altobelli marcaron los otros goles italianos. Breitner hizo el del honor para Alemania.

Con el tricampeonato de la Azurra, entraron para la historia no solo Rossi, sino también Tardelli, por su conmemoración efusiva, y figuras como el arquero y capitán Dino Zoff, de 40 años, y el lateral Giuseppe Bergomi de solo 18, el italiano más joven en participar de una edición del Mundial de la FIFA.

Fuente de datos: Fifa.com